|
La Calle
|
| Año V. / | |||||
|
Ella No habrá ninguna igual, (Ninguna, tango) Hay personas que no debieron morir nunca, por eso se quedaron entre nosotros y siguen permaneciendo y creciendo. O naciendo, como dice la Bersuit “es un muerto que no para de nacer”. Y a Ella nadie dejará de conocerla. Fenómeno social y popular donde el legado se transmite oralmente de padres a hijos, o mejor dicho de Madres a hijos e hijas, para que la memoria la recuerde. Para que se forme la identidad que nos es propia. Con los caracteres que son propios, que no son ni tan sublimes ni tan chabacanos, ni tan prolijos ni tan descosidos. Son. Y son espejos, en muchos casos, que reflejan lo que ella marcó. Pero también son espejos en los cuales un sector social no quiere verse. Los que le escribieron loas al cáncer, los que se ampararon en “Cristo vence” y le dieron gracias al cáncer que la consumió. Esos mismos que sembraron el odio en envase de bombas y metralla sobre la plaza en junio de 1955. Los mismos que no hace mucho se alteraron porque les tocaban los intereses. Intereses de clase. Hasta el 26 de julio de 1952 le temieron y la odiaron. Después del 52 les quedó un miedo mas grande aun porque, como Ella predijo, volvió en millones. Los millones que hoy caminan a la plaza a decir ¡presente!, porque, otra vez, encuentran que desde el gobierno se les reconoce el lugar que les negaron por tanto tiempo relegándolos al espacio de la exclusión, a caerse del entramado social, a quedar relegados a juntar cartones y botellas para sobrevivir. Por eso hoy se sienten vivos de nuevo y destinados a juntarse. Ella no se fue, quedó genéticamente en cada uno de los que la llevamos en la sangre porque la transmitieron, la transfundieron en nosotros nuestras abuelas y abuelos, los relatos de los viejos. La introyectaron, la heredaron. Es un pedacito de cada uno de nosotros. Porque Eva jamás se fue. Eva está en nosotros. María Eva nació en Los Toldos, no en un estudio de filmación, supo beber del dolor de todos, no sólo cuando se alzó un telón.Eva no es un cuento, no respeta un guión... María Eva nació en Los Toldos, Evita en nuestro corazón. María Eva se fue en invierno, julio de un negro cincuenta y dos... Arden los ojos de los más buenos, lloran por Eva, niegan su adiós. MARIA EVA, IGNACIO COPANI LQSomos. Mónica Oporto. Julio de 2008 |