El mojito y Hemingway

Ernest Hemingway vivió en Cuba desde 1954 a 1959 "Papa" para sus íntimos, tras varias excursiones esporádicas después de conocer el clima físico y espiritual de Cuba comienza a amar a fondo la Habana en 1932.

Expresa en una novela de astucia y violencia la vida de los contrabandistas del ron. Un medio día nos recuerda, se aventura a remontar la calle del obispo y toma asiento esquinado en la primera banqueta del "Floridita", fue su puesto de siempre y ahora queda su busto develado en 1954 por "sus amigos del Floridita".

Hemingway compra la finca "Vigía" en 1940 en San Francisco de Paula, donde fondea su barco "Pilar" en aguas de Cuba.

De inmediato, la "ciencia coctelera" de Constantino aisló el paladar de uno que se las conocía todas, Hemingway venía de dar la vuelta al mundo en un itinerario de catador y descubrió el "Hemingway especial" cuya receta a "doble ración" servida en copa "Heminwayana" con una cumbre de nieve a lo "Kilimanjaro", tuvo un espacio aparte, entre la coctelería internacional junto a los ases de la estirpe Romera, como el "daiquiri" y el "mojito".

Los temas de la casa le eran propios porque la casa y él se pertenecían, eran conocidos los comentarios populares de que "El bar el Floridita" en la Habana, es una institución de probidad, donde el espíritu del hombre puede ser elevado por la conversación y la compañía. Es una encrucijada internacional. El ron, necesariamente domina y como en el caso de muchos grandes bares presta una atmósfera especial, una sensación de amistosa filosofía por la bebida: el residente cubano era Ernest Hemingway.

Al "Floridita", llevó personalidades muy diversas, los Duques de Windsor, Gene Turmey, Jean Paúl Sastre, Gary Cooper, Dominguin, Tenessi Willians, Spencer Tracy, Rocki Marciano, Eva Gardner, Samuel Eliot, etc.

A hora fija se presentaba Constantino sobre su discreto estrado, como un malabarista que sale a la pista: Alzaba aquellos limones ácidos y jugosos y los exprimía a la vista de todos con entera pulcritud en los instrumentos de trabajo para dar vida a más de 150 cócteles diferentes.
Allí fueron a verle Pedro Chicote y Fernando Gaviria, señores de la coctelería española, declarando: "Humildemente hemos venido a conocer a Constantino, el maestro".

El "Floridita de Hemingway" está indeleble en la obra del genial narrador que honró a Cuba con la prosa de "El viejo y el mar" y con cuentos insuperables sobre la pesca en "El gran río azul" que pasa sobre la costa norte. En su obra póstuma "Islas en la corriente" estampó para los siglos de los siglos la crónica del bar (La bebida no podía ser mejor, ni siquiera parecida en ninguna parte del mundo, porque ni siquiera sus Daiquiris dobles helados sabían a alcohol).

Cristóbal Colon descubrió un nuevo mundo y Hemingway nos desvelo que en una isla del caribe hay dos sitios llamados "El Floridita" y "La Bodeguita de En medio" donde también hay una nueva dimensión en el horizonte.

El Mojito, se dice que se elaboró de forma anónima pero colectiva durante los años 1930 en un hotel de la Habana, ante el reto que suponía la llegada masiva de turistas norteamericanos por la ley seca, y no tener una bebida nacional de referencia que ofrecer, la parte gastronómica la tenía cubierta.
La base estaba diseminada por todo el territorio cubano a través de las famosas "compuestas-populares" que cada zona según que fruta cultivasen mezclaban con ron. Así se determino que el ron seria la base de esa futura bebida, el azúcar no podía faltar y el zumo de la lima tampoco por su extraordinaria armonía con ambos. Para que no se pareciera tanto al Daiquiri, ya inventado, se realizaron múltiples experimentos y al final se acordó que debía ser mas suave que éste, para beberlo a cualquier hora del día y por jóvenes, maduros y mayores, se le dio un toque refrescante con agua bicarbonatada o agua de "selzt", sin sabor y se añadió unas hojas de hierbabuena, que le da ese toque exótico y sensual.

Se empezó a llamarle Mojito por la costumbre popular de imponer un diminutivo con eufemismo cordial a todo lo que éste hace suyo, así pues el nombre era "mojo" producto también de Cuba.
Su venta empezó a propagarse por distintos establecimientos de diferentes categorías, hoteles, casinos, salas de fiesta, etc. Pero como casi siempre ocurre con estas cosas de los espirituosos, donde más atractivo tenía era para la propia gente de la Habana, en un establecimiento humildísimo llamado "La Bodeguita de En medio" ubicado en pleno centro.

El éxito del Mojito como del Daiquiri fue tal que no hay bebida que se iguale en el consumo en toda Cuba, desplazando tanto al whisky como a la ginebra.

El Mojito, se consume mucho más que el Daiquiri, no solo en la Isla sino en Europa y América Latina, quizás sea por ser mas suave al paladar y más refrescante, lo cual hace que puedas tomar varios si están hechos con las medidas ajustadas, pues como dijo Hemingway "Si están bien hechos no saben a alcohol".

El Cuba libre, al contrario de lo que se cree no se introdujo en Cuba con la entrada en la Habana de los lideres revolucionarios Fidel Castro, Ernesto "Che Guevara" y Camilo Cien Fuegos.
La historia de la mezcla, del ron y de la coca-cola, se remonta mucho tiempo atrás. La coca cola creada hacia 1880 en la ciudad de Atlanta por el droguero John Pemberton, con hojas de coca, cola de nuez y agua de soda, se comercializo fuera de EE.UU. unos diez años después. A Cuba llegaría en tempo del poeta revolucionario José Martí (1890). El hielo ya se comercializaba desde épocas anteriores y el ron ya estaba allí desde 1688. El espíritu que movía, entonces, a estas dos naciones era de liberación de España e Inglaterra, y el abrazo de la coca cola al ron quería subrayar mas ese espíritu libertario de ambas que el afán dominador de uno sobre otro, con bloqueo comercial incluido, de hoy.
De ese deseo surgió el nombre de Cuba libre.


Formula Mojito:

Se prepara: Directamente en un vaso de tamaño intermedio, entre el vaso de caña y el de tubo, no tiene que ser alto.
Como: - echar una cucharada sopera sin colmar de azúcar blanca.
- Añadir cinco cucharadas de hierba buena, nunca menta.
- Verter el zumo de una lima o limón.
- Mezclar pisando las hojas en el fondo del vaso.
- Añadir 1/5 de una soda fría.
- Una copa de ron habana club, 3 años.
- Dos hielos tipo bar.
- Terminar de llenar con hielo "frappe" o "pile".
- Presentar con dos pajitas.
El hielo "pilé" no va en la formula original, pero mis años de experiencia y el éxito en mi establecimiento me lo aconsejan, es extraordinario hasta punto de no quererlo nadie sin este tipo de hielo.

Se toma: En el Caribe por la transpiración corporal y el clima, a cualquier hora del día. En España y Europa esta catalogado como cocktail de media tarde en adelante, hoy en día ha desplazado por la noche a los clásicos cubatas o combinados con refrescos en muchos bares de copas.

Formula del Cuba Libre:

Se prepara: en baso de tubo, on the rocks, o de sidra asturiano.
- introducir cuatro o cinco piedras de hielo
- una raja o rodaja de limon.
- una copa del ron preferido
- terminar de llenar el vaso con la coca cola fria sin provocar espuma.
Es conveniente no agitar ni remover la mezcla, pues el propio gas carbónico hace subir al ron y provocar la armonía del trago.

Se toma: El cuba libre, como el gin-tonic, es un buen digestivo para después del almuerzo o la cena, si se preparan cortos, son refrescantes e idóneos para la media tarde y la noche.
(Solo se denomina cuba libre, al ron con coca cola).

Tomás Cortes

 

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Año V. /

 

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